Según
recuerdo, nunca había ido tan al sur de la ciudad como en esta ocasión; para
mí, la “Hermana República de Tláhuac” es casi como el cementerio de elefantes
para Simba (¿?). Pero una nieve es motivo suficiente para ir a donde sea, y una
Feria de la Nieve, ¡pues con más
razón!
El asunto
es que como ya mencioné, nunca había ido en esa dirección y no tenía idea de
como llegar, además últimamente ando con un pésimo sentido de orientación. Pero
incluso sabiendo que las posibilidades de terminar en un sitio radicalmente
diferente al que iba eran altas, decidí que mejor lo intentaba, porque insisto,
la nieve es la nieve.
Así que
dicho y hecho, nada más llegar a la última estación de la línea 12, o sea
Tláhuac, ya no tenía ni la menor idea de para donde seguir, lo bueno es que eso
se soluciona fácil con San Google y así saber el transporte que se debe tomar
es tan simple.
Lo malo, es
que a veces eso me provoca que crea que conozco todos lados y que
indudablemente llegaré a la primera, y así fue, casi... ¡Llegué a la Feria de la Nieve! Pero de Tláhuac ¬¬ ,
lo bueno es que ya no estaba muy lejos de Tulyehualco, que es el pueblo donde
se realiza la feria grande, mi objetivo original.
| Y yo creí que aquí había mucha gente |
Pero ya que
estaba en la primera parada, pues aproveché para ir a dar una vuelta, y
encontré con que había muchas nieves y de muchos sabores :D , pero también
había un buen de gente :( . Así que decidí que era momento de seguir mi camino
al lugar que según yo, ya no quedaba tan lejos.
Al subir al
transporte, esta vez opté por comunicarme con los nativos y preguntar qué tan
lejos quedaba Tulyehualco, y efectivamente, ya estaba muy cerca. El problema es
que antes de llegar había un tráfico tipo miércoles en hora pico, obviamente,
ocasionado por la feria, así que conforme el calor aumentaba, mis deseos de
salir y continuar a pie también incrementaban.
Al final,
eso fue lo que hice, bajé y caminé hasta la feria, lo que fue una buena
decisión ya que rápidamente dejé atrás el transporte en el que iba y ya nunca
en la vida volví a saber de él.
Por fin, la
tierra prometida de la nieve de muchos sabores estaba a unos pasos, a unos muy
lentos pasos, porque la cantidad de personas que asistieron era bastante más de
la que me esperaba, pero valió la pena, porque una vez adentro era muy fácil
acercarte a probar nieves de todos sabores, que iban desde el clásico limón
hasta el de víbora de cascabel.
| Y llegué :D |
| El mar de gente |
En el mismo
gran pasillo donde se encontraban las nieves, también se podía encontrar
comida, postres, dulces y pelucas de colores chillantes. Al fondo se encontraba
montado un escenario donde se presentaban payasos y músicos y muy cerca de ahí,
se encuentra la plaza del lugar, donde los artículos ofrecidos eran desde
alcancías de cerdito hasta playeras iluminadas por leds.






¡Hola!
ResponderBorrarDebo decir antes que nada, las fotos me parecen buenas aunque se vea más el mar de gente que el mar de nieve, pero seguramente ahí está.
Me parece bastante curioso el nombre que le ponen a esas nieves, por otro lado, ¿Tienes idea de por qué hacen esa feria? Posiblemente no sea la intención ni la meta del blog, pero creo que saber porqué se hace la feria sería un dato adicional muy interesante y bueno para la cultura de cualquiera.
:) enhorabuena, me gusta tu blog
Haha, sí, ahí mismo, entre muchos colores y gente se encuentra la nieve XD Sus acciones y reacciones son lo que más me llamó la atención.
ResponderBorrarTienes razón, los datos curiosos ayudarían a nutrir las entradas :D
Gracias, pequeña risueña :D